Existen algunas terapias que favorecen en el desarrollo del niño con autismo ya que presenta serios problemas en el lenguaje y la comunicación, además de dificultades a nivel cognitivo.
En primer lugar, se debe tener en cuenta que los mecanismos de expresión y comunicación en el niño autista se encuentran alterados y el lenguaje o no se adquiere, o se adquiere con retraso presentando algunos trastornos. Además, un punto a destacar es que el retraso del lenguaje procede de trastornos de conducta imitativa y social, por este motivo es conveniente que al niño se le insista en jugar de manera simbólica evitando así sus juegos repetitivos y solitarios.
En ocasiones, si el niño adquiere el habla, su entonación suele ser inadecuada con una voz bastante monótona o incluso puede llegar a elevar el tono de voz al final de las frases o expresando palabras sin sentido. También, suele desarrollar largos monólogos de algo que no tiene nada que ver, pero que se encuentra presente en “su mundo”.
Aunque parezca difícil de creer, un niño autista no suele emplear la mímica ni ningún tipo de gesto para comunicarse.
Este trastorno del lenguaje de la expresión y la comunicación persiste en la edad adulta, aunque puede mejorar con los años.
En cuanto al desarrollo cognitivo, la mayoría de niños con autismo presentan un retraso mental debido a que no son capaces de desarrollarse igual que lo puede hacer otro niño. A pesar de ello, para medir el cociente intelectual de un niño autista es muy complicado y sus respuestas no suelen ser del todo fiables.
Para alcanzar una mejoría en todos los sentidos, se pueden emplear varias técnicas pero una de ellas se encuentra en el juego, con esto no quiere decir que cualquier tipo de juego sea bueno para un niño autista. En este video se explican los juegos adecuados que mejoran las capacidades de un niño con problemas de lenguaje y comunicación.
Para conocer un poco más sobre el tema del autismo, este video nos muestra casos de niños con autismo infantil precoz (llamado así por Kanner) y sus características dependiendo de cada niño. También aparecen centros de atención psicopedagógica que tratan el tema del autismo y los tratamientos que favorecen a estos niños.
Una vez analizado el video, entenderemos mejor que es el autismo infantil y las características que comportan al niño a reaccionar de una manera u otra en el entorno en el que se encuentra.
En general, para detectar de primera mano si un niño padece autismo o no, suelen tener una serie de síntomas comunes y algunos de estos síntomas son los siguientes:
-No responde cuando se les llama
-Parecen estar en su mundo
-Juegan solos
-Evitan cualquier contacto
-Ausencia del contacto visual
-No juegan de manera adecuada con los juguetes
-No se interesan por otras personas
-Realizan movimientos repetitivos y sin sentido
-Tienen poco miedo a situaciones peligrosas
-Presentan dificultades en expresar necesidades
-Son resistentes al cambio
Sobre las características de estos niños, suelen ser comunes y graduales si no se detectan a tiempo. Pero algunas de estas características generales pueden ir cambiando con los años, y sus reacciones a nivel social, conductual y cognitivo pueden llegar a tener una modificación a medida que va pasando el tiempo.
Durante los primeros años de vida, se pueden presentar ligeros retrasos en el desarrollo motor. Normalmente, aparecen problemas de alimentación y sueño, aunque lo más alarmante es que no tiene ningún tipo de comunicación, ni contacto afectivo con ninguna persona, ni con sus propios padres. Este trastorno de conducta social, junto con la ausencia del lenguaje, es una señal de alarma que debería detectarse antes de los 3 años.
A partir de los 3 años, continúa el trastorno de la comunicación interpersonal que se encuentra reflejado en su mirada. Se observa que el niño empieza a preferir más un objeto que el contacto con una persona de su entorno, y aparece su inclinación para realizar movimientos rotatorios o sacudidas sin jugar de forma adecuada. Cabe señalar, que no muestra atención a las órdenes y parece que no exista para él la noción de peligro. El lenguaje se encuentra ausente y la coordinación motriz es muy pobre. Además, el niño utiliza reacciones emocionales inadecuadas, en varias ocasiones con un llanto inmotivado. Algunos niños de esta edad, presentan a su vez síntomas de sufrir una ansiedad generalizada.
De los 3 a los 5 años, resultan visibles los déficits cognitivos y el fuerte retraso y trastorno del lenguaje. También, continúa el desinterés por las relaciones interpersonales.
A partir de los 6 años, suelen persistir la mayoría de las rutinas anteriores aunque se suma la intolerancia al cambio. No soportan todo aquello que presente un cambio para ellos, ni para sus tareas, ni tampoco como algo repentino que entra en sus vidas.
En la adolescencia, aparecen problemas de hiperactividad, crisis epilépticas sobre todo en niños con retraso mental moderado o severo, y deterioro de la conducta (pérdida de las habilidades sociales, autoagresión, tendencia al aislamiento…).
Como todo el mundo sabe, la adolescencia es una etapa difícil en la que los jóvenes pasan de ser niños a “pequeños adultos” y éstos deben adaptarse al cambio, así podemos imaginar que el caso de un niño autista, en esta etapa, presente aún más dificultades que el resto para su adaptación.
Ellos a pesar de todo, son conscientes de sus limitaciones y de las dificultades de relación con sus propios compañeros, por este motivo suelen aparecer problemas como la ansiedad y el aislamiento.
Todas estas características pueden no ser tan alarmantes si se detecta el autismo a tiempo y si se realizan terapias para mejorar aspectos cognitivos, de conducta, de relación y comunicación con el resto…
El autismo no tiene cura, pero con un tratamiento constante puede llegar a alcanzar otro nivel que le permita, en la edad adulta, llevar una vida “normal”.
En muchas ocasiones, nos sentimos solos, pero no somos capaces de exteriorizar nuestros sentimientos, dejamos que la gente que se encuentra a nuestro alrededor pase por delante de nosotros sin inmutarnos, nos aislamos en nuestro mundo ya que es la única forma de sentirnos bien y relajados, la comunicación con el resto nos resulta difícil…así se sienten algunas de las personas que se encuentran en nuestra sociedad, aisladas y aun sin una respuesta clara por parte de los expertos médicos.
Las estadísticas muestran que 4 de cada 1000 niños padece esta patología, cada vez más jóvenes sufren en primera persona este trastorno y sigue siendo poca la información que en la actualidad existe sobre ellos, los niños diagnosticados con autismo infantil o trastornos generalizados del desarrollo.
Tanta es la poca información que se nos muestra, que en mi caso, partiendo del campo de la pedagogía, nunca hemos tratado, en general, el tema de las psicopatologías, a pesar de ser un elemento clave para poder hacer frente a todo tipo de demandas, tanto a nivel educativo, social como cognitivo.
A pesar de disponer de escasos conocimientos sobre el tema, he podido indagar más en ello a través del contacto permanente con un centro psicopedagógico, en el que se diagnostican casos como estos y en el cual se elaboran terapias favoreciendo aquellos déficits que presenta un niño a causa de su trastorno autista.
Aún no son claras las causas de este trastorno, pero los científicos parten de que un sector proviene de la genética y otro de factores externos que aun están por determinar, ya que los expertos no se ponen de acuerdo.
Se puede definir el autismo como un trastorno psiquiátrico, que pertenece al grupo de los trastornos generalizados del desarrollo, este es caracterizado por la alteración en la interacción social, la comunicación y el lenguaje, así como también la alteración del comportamiento, interesándose además por las actividades repetitivas y estereotipadas.
Pero ¿Qué ocurre cuando un padre no sabe que le sucede a su hijo? ¿Cuándo se debe detectar que el niño padece este trastorno? ¿Todos ellos padecen el mismo autismo? ¿Cuáles son todos los trastornos generalizados del desarrollo? ¿El autismo infantil tiene cura? ¿Podrá realizar una vida normal siendo adulto?
Estas son algunas de las incógnitas que preocupan a las familias que sufren esta patología a diario y que deben vivir con ella a lo largo de toda su vida. Para todos ellos se les deben proporcionar respuestas claras que les ayuden a conocer lo que le sucede a su hijo y a lo largo de este Blog espero proporcionar información para ello.
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